A veces llego a preguntarme porque estoy en donde estoy. Siento calor, incomodidad, y no deseo nada más que llegar al lugar de mi destino. Por muy existencial que pueda sonar, solo quiero salir de este horrible trafico y librarme del maldito calor. Ultimamente las cosas no me salen muy bien y no comprendo muy bien por qué. Como que todo va en picada. Y Sin embargo todos me felicitan por lo bien que voy. ¿Qué no se dan cuenta de lo apestosa que se ha vuelto mi vida? Y otra vez, después de la queja viene la tortura. No hay remedio. Veo que ya voy tarde de nuevo, y he tenido que dar la vuelta a toda la maldita ciudad por que estan arreglando todas las calles por las que habitualmente transito.
- Buenas Tardes Señorita.
- Buenas Tardes.
- Usted se ve muy joven.
- ...
- Los ojos son la ventana del alma.
- ...
- Y usted tiene los ojos muy claros.
-...
- Pidale a Dios por mi.
No sé por que, pero me dejo pensando. Un mal presentimiento, una sensación extraña, o simple y sencillamente el maldito dolor de cabeza era lo que me hacia sentir así. No pude ver, o no quería ver la fuerza de esas palabras, sino hasta mucho tiempo después, cuando el miedo ya era dueño de mi.
Siempre crei que las locuras que a veces me soplabas al oido, eran precisamente eso, cosas de loco. Igual me gustabas, pero nada mas. Yo siempre te pregunte que sí que era lo que veías en mi, que no me dejabas ir, a pesar de los años que ya habían pasado. A pesar de todos mis desaires. Ahí seguías tu. De seguro fue el color de mi aura lo que te atrajo, o un inmenso iman. De otra forma es imposible que me explique que haces ahí, frente a mi, muerto.
Hoy todo parece tan lejano. Me sentía tan extraña. Y tu esos días me mirabas raro, definir que habia exactamente en ti o en mi, pero las cosas iban cambiando. Recuerdo que esa noche habíamos hecho el amor, hasta agotarnos. Pero también recuerdo que pocas veces eras tan solemne. No reiste, ni jugaste, ni me acariciaste. Solo entraste, y ahi te quedaste, presa de una ansiedad que para mi era desconocida.- Solo quiero que recuerdes que siempre te he amado.- No digas tonterias, por el amor de Dios.- Te lo juro siempre te he amado.- Vete al diablo.- Mañana lo hare.Me puse de pesimo humor. Me chocaban tus arranques de cursileria y mamoneria. Definitivamente tenía de salir de tu vida. Me vesti apresuradamente, y te dije, como tantas veces antes, pero con la decisión mas fuerte que nunca, que jamás nos volveriamos a ver. Y así fue.No recuedo que mas paso esa noche. Solo se que me fui molesta de tu casa, y ya. O si recuerdo, pero no quiero recordar. Me fui caminando pensando en desquitarme, en olvidarte y en humillarte. Segui caminando y pense que ya bastaba de ti. Entonces entre al bar.Nunca he podido resistir en el encanto de los hombres que se parecen a ti. Y el era algo asi como una replica. Distinta a su modo. Algo así como un cuadro de Van Gogh pintado por Frida Kalho. Pero en fin que no lo pude resistir. El con sus grandes manos y su cuerpo de oso de peluche. No habia nada que hacer.Bailamos gran parte de la noche, unos drinks, un par de cigarros, pero yo estaba decidida (siempre lo estuve) a llegar hasta el final. No le di un segundo pensamiento al sunto y partimos rumbo al motel. Era uno de esos motelitos tristes, a los cuales solo acudes cuando todos los demas estan llenos. Pero igual, que mas daba, solo debia cumplir una funcion, y la cumplia. No recuerdo haberlo besado ni una sola vez. Curiosamente solo recuerdo sus manos. Su cara se me aparece borrosa, a pesar de que aun esta junto a mi.
Recuerdo que le quite su camisa. Y recorri con mi lengua cada rincon, poco a poco desnudo frente a mi. El se dejo hacer y yo me deje llevar. Con gusto comprobe que el sujeto realmente era atractivo, y que después de esto, eras asunto del pasado. Claro que cualquier mujer que piense en otro mientras haga el amor con un hombre, podra decir que el otro es asunto del pasado. Pero ingenutamente así lo crei.
No se que tienen las manos de un hombre que me pueden. Y en especial las de el me volvian loca, o me vuelven, no sé. La cosa es que después de sentir tu pesa sobre mi, tu aliento en mi cuello, y tu monunmental orgasmo cai rendida. Cuantas sensasiones nuevas hay cuando lo que buscas es desquitarte. Cuantas sensasiones nuevas hay en la venganza.
Y bueno depsues de jurar y perjurar que me olvide de ti, dormi tranquila, como ya hacia tantos años que no lo hacia. Dormi abrazada a el, por que sabia que ese gusto nunca te lo habia dado a ti. Creo que desperte ya muy entrada la tarde. El seguia a mi lado durmiendo tranquilo. Me pregunte por que no habia ido nadie de servicio a pedirnos que desalojaramos el cuarto, si ya teniamos bastantes horas dentro. Va, ya vendran. Tome una ducha y lo vi despertar.
¿Nunca has sentido tanto miedo, que juras que todo es un sueño? Igual y a lo mejor, antes de morir sentiste miedo, pero lo dudo, nunca temiste esas cosas. Creo que tu miedo fue que nunca me entere de la verdad. Nunca me entere de lo que veias en mi. Creo que tu miedo, era que yo terminara de despertar, y no supiera que hacer con los animales de hay dentro de mi. Que fue lo que al final paso.
Como que no me esperaba nada de eso. Aun desconocia muchas cosas, pero sabia que lo que paso era culpa mia. Camine en shock, y vi todo el edificio en ruinas. Aturdida, segui caminando, y el detrás de mi, aun mas impactado que yo. Supuse que ese horror solo era exclusivo del motelito, pero al salir vi que era extensivo. Toda la ciudad hecha trizas. Gente llorando, gente muerta. Habia grietas en el suelo. Terremoto, fue lo unico que alcance a escuchar. No se por que, pero supuse que tenia que ir hasta donde estabas tu. Eras el único que me podía dar respuestas, si es que seguias con vida.
Tardamos dos horas en atravesar la ciudad. Lo cual fue toda una proeza. Llegue y corri hacia tu casa. Tambié estaba intacta, y suspire alivida. Entre gritando tu nombre y te vi sentado ahí, donde tantas veces compartimos nuestros momentos. Vi tus ojos tristes, y esa angustia de la noche anterior profundamente marcada. Te vi muerto, y definitivamente crei que iba a enloquecer. De pronto me vinieron todas estas palabras a la mente, y muchas otras mas. Supe que tenia que huir, hacia las montañas. Ahi seria el unico lugar donde estaria segura. Corri, con el detrás de mi, y le dije que enfilara a lo mas hondo de ese bosque donde todo se desmoronaria si no lograba mi objetivo.
Entre al carro y me di cuenta que llevaba largo rato llorando por ti. Queria quedarme contigo, y decirte adios, amarte como tu decias que me amabas, pero me tenia que ir, sabia que venian por mi, aunque no sabia que o quien, sabia que el destino marcaba que tenia que morir, pero no queria, algo me decia que tenia que seguir con vida.
La madrugada habia llegado ya, y seguiamos en camino, y yo recordando palabras, sólo recuerda que siempre te he amado, pidale a Dios por mi. No se por que, pero de pronto empeze a temblar. No podia ver tu rostro, y mi dio miedo, no podia ver tu rostro, por que no tenias rostro.
Supe que no habia nada que hacer. Que el estaba ahi, por que yo estaba embarazada de algo que no comprendia, que estaba ahí por que nada fue casualidad, que la noche de pasion origino que el mundo se cayera a pedazos, por que lo que estaba dentro de mi seria aun mas terrible que esa probada de horror.
- Bienvenida, muñeca.